lo que viene después no es tan malo; ni siquiera tan malo como la resaca después de haber bebido demasiado champán. solo quieres estar en silencio; te sientes sólo un poco enfermo. y eso es todo. muy pronto vuelves a ser tú mismo. nada te ha sucedido, pero has podido gozar, experimentar un placer muy intenso.
si la persona en cuestión no quiere volver a tomar la droga, se dice a si misma que no necesitará hacerlo: tiene inteligencia suficiente para ser más fuerte que la droga. o sea, que no existe ningun razón lógica para no volver a gozar de ese placer, ¿verdad? ¡claro que no lo hay! y vuelve a tomarla. pero esta vez la experiencia no es muy satisfactoria. ese medio gramo ya no basta.
eric ambler; la máscara de dimitros
No hay comentarios:
Publicar un comentario