lunes, 26 de diciembre de 2005

adios...


no fue necesario abrir los ojos para saber que algo no iba bien, no sentía tu calor en mi espalda ni escuché tu respiración, y siempre me abrazabas al dormir, siempre, y siempre me besabas al despertar, siempre.

no fue necesario abrir los ojos para sentir tu ausencia en la cama, el hueco que habías dejado llenaba todo el espacio disponible en el cuarto, nada más que tu ausencia me rodeaba, por eso no fue necesario abrir los ojos para saber que no estabas.

no quería volver a abrir los ojos, no quería ver lo que me rodeaba, lo que no me rodeaba. no quería abri los ojos y darme cuenta que mi vida no tenía sentido, que mi vida se había desmoronado, que mi vida no se parecía en nada a ella misma ayer...

la última puerta de mi esperanza se acababa de cerrar...

fui fuerte y abrí los ojos, reprochandote aún que me hubieras abandonado sin tan siquiera haberme dejado una nota, sin tan siquiera haber preparado una maleta, ¿tan poco te importaba nuestra vida en común que epezabas de cero?

fui fuerte y abrí los ojos, aún sin ver por las lágrimas que me cegaban, me incorporé en la caa y miré a mi alrededor.

no estaba preparada para ver lo que vi a mi alrededor... seguías allí, cierto, pero me habías abandonado, cierto.

la muerte fue más rápida que yo... aunque yo te quise más que ella...

No hay comentarios:

Publicar un comentario